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“La brecha de género es una falla estructural”

Texto: Christian Vidal Beros, director general de LWYR.

Imágenes: Cedidas por Daniela Camacho.

Daniela Camacho es -según sus propias palabras-, “marketera, consultora en numerología, comediante en potencia, profesora de yoga, guía en Pranayama, certificada en Women in leadership por Ecornell y, gracias a la pandemia, chef y bailarina de salsa”. Pero lo más importante, forma parte de una de las firmas más grandes de Lima, donde su foco es la inclusión y diversidad en el mundo legal.

– Mes de marzo y conmemoramos el 8M. ¿Qué falta a las abogadas para que rompan el “techo de cristal” de los estudios jurídicos?

– En mi opinión a las abogadas no les falta algo. El «techo de cristal» se sostiene por cómo funciona una institución que, de alguna forma, dificulta que el talento llegue equitativamente a los altos cargos. En Perú, a modo de ejemplo, tenemos sectores importantes donde las gerencias legales son encabezadas por abogadas, mientras que equipos de firmas legales (incluso de los mismos sectores y prácticas) están liderados (y casi compuestos en su totalidad) por hombres. Esto demuestra que no es un tema de capacidades, talento o disposición de las abogadas de llegar a altos puestos, sino de estructuras organizacionales que no son suficientemente versátiles para permitirlo.

En mi experiencia personal, me desempeño como abogada en CMS Grau, una firma de abogados que, incluso siendo un estudio de larga trayectoria (más de 85 años en el mercado), promueve la diversidad y equidad. Actualmente, esta firma cuenta con 40% de socias mujeres, un comité de administración paritario y más de la mitad de las áreas de práctica están lideradas o co-lideradas por socias mujeres, entre otros aspectos y políticas internas que ha incorporado y que sigue desarrollando. Esto vuelve a reflejar que son las estructuras organizacionales las que promueven o dificultan la llegada, crecimiento y liderazgo de talento diverso.

Luego de los 4 años de abogada, y gracias a esta fórmula, pasé a formar parte del equipo de marketing y desarrollo de negocio de la firma, desde donde trabajo en diversos proyectos, incluyendo temas relacionados a diversidad e inclusión.

– Leyes de cuotas y presencia de mujeres en puestos de alta dirección ¿En qué estado se encuentra el debate y la legislación en Perú?

– Actualmente en el Perú sólo contamos con una ley de paridad y alternancia de género para las listas de candidatos presidenciales, gobernación y congresistas, que fue aprobada en julio del 2020. Es un paso importante, ya que necesitamos representatividad en el Estado para articular una normativa incluyente. Esperemos que la paridad se haga efectiva a través del voto en las elecciones de este año.

La brecha de género es una falla estructural. No sólo requiere de organizaciones privadas que promuevan la equidad, sino también de un Estado que subsane deficiencias como -por ejemplo- el trabajo doméstico no remunerado y la carencia de servicios de cuidado que son asumidos en su mayoría por mujeres. De nada sirve un Estado que imponga leyes de cuotas y una empresa que las cumpla, si en los hogares las mujeres siguen asumiendo en promedio, según fuentes del Instituto Nacional de Estadística del Perú, casi 24 horas de trabajo no remunerado más que los hombres (estadística que, por cierto, debe urgentemente actualizarse para trabajar en políticas eficientes).

La crisis que estamos viviendo actualmente ha profundizado aún más la brecha de género. Personalmente considero las crisis como oportunidades para transformarnos a nivel individual y colectivo. Esperamos que las oportunidades que generemos de esta crisis sean roles más equitativos en los hogares, un Estado mucho más presente en salud y servicios de cuidado, y empresas que miran con otros ojos el trabajo remoto y la compatibilidad de familia y liderazgo.

– Además de abogada, sabemos que tiene otros intereses que la han hecho tremendamente exitosa. Cuéntenos de sus proyectos y de cómo se vislumbra en diez años.

– ¡En diez años espero sentirme tremendamente exitosa! Durante los últimos 5 años de mi vida incorporé como filosofía de vida que tenemos un potencial ilimitado para ser y hacer lo que realmente queremos. Esto me ha llevado a incorporar distintas herramientas. Así, además de abogada (que, en mi opinión, uno nunca deja de serlo, porque el Derecho es una forma de observar, confrontar y resolver la vida), soy marketera, consultora en numerología, comediante en potencia, profesora de yoga, guía en Pranayama, certificada en Women in leadership por Ecornell y, gracias a la pandemia, chef y bailarina de salsa (novata, ¡claro!).

A través de todas esas herramientas brindo sesiones y programas de desarrollo personal y profesional. Mis pilares son la coherencia (incorporar herramientas que sirvan a cada persona según sus particularidades únicas) y la versatilidad (que les permita desarrollar su potencial a diversos niveles y no en un solo aspecto). Y el ingrediente especial siempre es la comedia, porque ante un mundo (en especial el legal), que nos dice que hay que ser muy serios y rígidos, la risa y la ligereza son necesarias para avanzar y progresar.

– Si hoy se mirara en retrospectiva al momento cuando decidió ser abogada ¿Qué consejos se daría a sí misma, qué no repetiría y en qué se atrevería a arriesgar más?

– Un consejo que me encantaría haber aplicado antes es el de priorizar mi bienestar integral. Aplicar tan sólo 15 minutos de respiración consciente te puede cambiar la vida. Como siempre digo, si respirar nos mantiene vivos, hacerlo bien es una prioridad.

En cuanto a algo que no repetiría, no se me ocurre algún tema puntual. He conciliado con todas las decisiones que he tomado en mi vida, tanto buenas o malas. A veces me preguntan si hubiera preferido no estudiar Derecho, pero siento que ser abogada me permite tener una visión mucho más amplia de las cosas y, a la vez, indagar con precisión puntos relevantes. Me gusta decir que pasé de analizar códigos legales a analizar códigos personales. La versatilidad de las y los abogados es infinita.

Y ¿en qué me atrevería a arriesgar más? ¡En todo! Arriesgar con entusiasmo, independientemente del resultado. Y reconocer que el entusiasmo lo encuentro siendo genuina conmigo. Entonces, quizás, la respuesta precisa sería, arriesgar ser genuina conmigo independientemente de lo que otras personas puedan pensar u opinar.

Ficha personal

Nombre: Daniela Camacho.

Universidad de egreso: Universidad del Salvador (USAL – Buenos Aires, Argentina).

Actual trabajo: Coordinadora de Marketing y Desarrollo de Negocio CMS Grau (Perú).