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El sector legal hizo balance y analizó sus próximos desafíos en el XI Foro Legal Latinoamericano

El sector legal es una industria que se ha tenido que enfrentar, en un tiempo récord, a desafíos vertiginosos que han forzado a las firmas a convertirse en actores dinámicos, innovadores, con capacidad de adaptación a los cambios y con el reto de gestionar correctamente las nuevas expectativas de los clientes, en un contexto muy competitivo y lleno de incertidumbre.

Tras el impacto de la pandemia en los despachos de abogados toca hacer balance y abordar cuestiones de gran calado para el futuro de las firmas como ‘Talento, diversidad y tecnología en el sector legal ¿Titulares o realidad?’, nombre que suscribe el XI Foro Legal Latinoamericano, organizado desde Chile por el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y Gericó Associates, con la colaboración académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el IILMP y Thomson Reuters.  En el evento, celebrado online el pasado 23 de junio, reconocidos líderes y especialistas de toda la región debatieron sobre las nuevas tendencias y desafíos en la abogacía, la innovación y el Legaltech, así como el ámbito de la igualdad y diversidad en el sector legal.

Nuevas tendencias y desafíos en la Abogacía: Cómo retener talento y fidelizar clientes.

El primer panel, moderado por Macarena Letelier, del Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) en Chile, abordó cuál es el mayor desafío al que se ha enfrentado la industria legal en el último año. En este punto, Wilfredo Murillo, socio en Perú de Gericó Associates, apuntó que, a nivel interno, el gran reto para las firmas fue mantener los costes fijos (como la oficina), el soporte financiero o crear las infraestructuras TI.

El experto enumera los tres retos principales, a nivel individual, para los abogados: “convertirse en generadores de calma para los clientes y la sociedad, la readaptación de las relaciones (negociaciones y prestación del servicio) y la necesidad de invertir para ser competitivos”.

Para Ingrid Benninghoff, abogada y fundadora de mediation.law de Chile, el gran desafío para el sector legal ha sido el bienestar. “La Abogacía no puede dar más espera a abordar el tema del bienestar, porque estamos por debajo de los niveles promedios de bienestar de otras profesiones y debería ponernos en alerta. Hay un estigma terrible con la salud mental en la abogacía”, afirma.

Además, la experta aportó que, según la Internacional Bar Association (IBA), a nivel global “el 40% de los abogados temen hablar en sus lugares de trabajo sobre salud mental por miedo a que afecte a sus carreras”, algo que urge, según matiza, a “fomentar el diálogo en el sector”.

Para Carolina Solano, socia de la unidad de Derecho corporativo y negocio internacional de Scola Abogados de Colombia, lo que sí fue complejo fue entender que el mercado cambió y que la dinámica de hacer negocio pasó a ser 100% virtual. “El cliente comenzó a demandar el valor real de lo que está pagando, ya no quiere pagar ineficiencia, ni infraestructura, ni maletines bonitos”, dijo.

Así, la experta pone el foco en las nuevas generaciones y la importancia de la retención de talento, otro gran aprendizaje de la pandemia. “Los nuevos abogados llegan con sus propias expectativas y exigencias generacionales: oportunidad de aprendizaje, exposición, igualdad, estilos de vida equilibrados, relaciones sanas… ”, explicó, por lo que, en su opinión, “deben ser abogados integrales, que no solo produzcan servicios, sino que vendan y desarrollen negocios, que fidelicen a sus clientes y que sean grandes comunicadores”.

Otra de las ponentes, Marlén Estévez, socia y directora del área de litigación, mediación y arbitraje de la oficina de Madrid de Roca Junyent apuntó que lo que más le impresionó en un primer momento fue que “los clientes se dieron cuenta de que nos podían llamar y no pasaba nada, que podíamos solucionar sus problemas igualmente”.

Asimismo, la abogada anima a empezar a probar en el sector legal otras estrategias que ya funcionan en las empresas como la metodología agile. “Si no nos atrevemos a probar cosas nuevas y a dar servicios de forma diferente, nunca conseguiremos evolucionar como abogados al ritmo de las circunstancias. Tenemos que estar pensando ya en 5.0”, afirmó.  

En opinión de Claudia Paniague, gerente legal de Interbank en Perú, lo que sí que fue un desafío fue gestionar una forma eficiente los equipos de forma remota. Así, constató la importancia de contar con habilidades adicionales a los propios conocimientos legales que ya en la banca “vemos que es fundamental en los nuevas incorporaciones”.

En cuanto a tendencias internacionales, la experta puso el foco especialmente “en la ciberseguridad y en la contratación a través de firma electrónica y digital” y en “poner una mirada más profunda en la gestión más eficiente de los equipos con la incorporación de Proveedores Alternativos de Servicios Legales para evitar actividades rutinarias del equipo”.

Para Tatiana Garcés, abogada, socia administradora y líder regional del grupo de empleo y compensación de Baker Mckenzie de Colombia, lo más “retador” fue responder en tiempos tan cortos a situaciones nuevas y a la legislación, ya que “salían 15 o 20 decretos cada fin de semana”.

De cara al futuro, para la abogada, el mayor desafío es que “sigamos reinventándonos y trabajemos por nuestra oferta de valor como abogados para acompañar a los clientes en sus negocios y ser aliados estratégicos”. Así, recordó la importancia de tener “un conocimiento más profundo del cliente y de su industria para poder generar verdaderas soluciones, con equipos integrados, mixtos y diversos, no solo generacionalmente, sino también en cómo piensan”.

Innovación y Legaltech: El presente de la abogacía.

El segundo panel, moderado por Marc Gericó, managing partner de Gericó Associates, se centró en analizar cómo están innovando e integrando la tecnología las firmas de abogados en este nuevo contexto.

Para Mauricio Duarte, abogado y experto en tecnología e innovación en A2J Tech de Guatemala, “la innovación no es lo mismo que tecnología”. Sin embargo, la apuesta por ambas está provocando en Estados Unidos que las organizaciones estén implementando procesos de automatización para ser más eficientes, fuera de la facturación por horas, para facilitar el acceso a la justicia. “Se está llegando a la productización de los servicios legales y está haciendo que se cierre la brecha de acceso a la justicia, ya que, actualmente, el 86% de los ciudadanos no pueden acceder a servicios legales en Estados Unidos”, explicó.

Sin embargo, una situación muy distinta hay en Guatemala: “Aún existe la mentalidad de que la tecnología va a sustituir al abogado, pero no es así. Hay mucha oportunidad de crecimiento y expansión. Costa Rica sí está un poco más avanzado en legaltech e innovación”, afirmó. Para terminar, el experto anima a las firmas a crear nuevos modelos de facturación, a utilizar data para respaldar sus decisiones y augura que el abogado in house tendrá un rol muy importante en cuanto a innovación.

En opinión de Laura Fauqueur, directora del master legaltech del CEU y consultora en innovación, transformación digital, Legal Desing y Legal thinking, nos encontramos “en una adopción masiva de Officetech por parte de las firmas por la pandemia”. “Claramente hay un boom importante. En Francia están a niveles de inversión muy altos que dan mucha esperanza. En España empieza y en Reino Unido hay mucho más”, avanzaba. Fauqueur explicó que el empuje de las asesorías internas de las empresas está siendo clave para impulsar el legaltech “para cambiar el papel de sus despachos de cabecera”. “El Contract management es lo que más se está demandado. Los despachos van detrás y están corriendo para subirse a ese tren”, avanzó.

Para innovar, la experta aconseja, en primer lugar, preguntar a los clientes sus necesidades e intentar luchar, en el día a día, contra la inercia: “Pararse y pensar es la semilla para innovar y hacer grandes cambios creativos e innovadores”.

Por su parte, Pamela Soto, socia fundadora de Legal Project de México añadió que en su país les “ha costado trabajo salir de la caja en la que creíamos que la práctica del derecho solo era de una manera”. A su vez, explicó que “en los últimos años se han creado nuevas empresas de legaltech, pero no a pasos agigantados como les gustaría”. “Hay sectores donde se están generando nuevos servicios y, como abogados, debemos estudiarlos. Pasó con el ecosistema de las Fintech, cripto o con la legalización del cannabis. Los abogados tradicionales no les prestan atención porque las necesidades son distintas. Esto nos sirve mucho como abogados para innovar”, añadió.

Para terminar, la abogada insta a las nuevas generaciones a ser autodidacta, a estudiar y “a dejar de pensar en la facturación y trabajar por amor a la profesión para diferenciarse y para ser más humanos en la práctica jurídica”.

“La innovación si no consigue ayudar y no aporta valor a quien lo recibe, no tiene sentido”. Así comenzaba su turno de palabra Sara Molina, abogada y Legal Management Consulting de Deloitte Legal, quien abogó por un claro enfoque hacia el humanismo: “En España, poco a poco las cosas se van entendiendo, porque no queda otra. Las personas hacen que todo el resto tenga sentido”.

Como consejo hacia las firmas que decidan apostar por la innovación, Molina aseguró que “la clave no está en conocerlo absolutamente todo, sino en estar abierto al cambio. En la innovación no existe una receta, sino apostar por la búsqueda continua y rodearse de personas mejores que nosotros”. Para terminar, la abogada señaló que “todo el sector legal tiene que reducir costes”, ya que, en el “más por menos, que está muy manido, está el reto”.

Con la pandemia se ha acelerado el crecimiento de empresas que usan legaltech en España, pero “ya desde 2017 se hablaba de legaltech”, explicó Lorena Salamanca, socia de Afiens, una de las Alternative Legal Service Provider (ALSP) que operan en el mercado legal español. Como primer paso, aconseja mejorar los procesos existentes y, si puede ser, adquiriendo la tecnología: “Primero hay que mirar lo que hay en casa”.

“No necesitamos que nuestro personal venga de un gran despacho, nos queremos convertir en un buen compañero de viaje para nuestros clientes porque nos dedicamos a facilitarle la vida y somos un grandísimo complemento. El mercado jurídico es muy amplio y ojalá lleguen más ALSPs al sector”, explicó la fundadora de la firma. Así, señaló que es fundamental que las universidades también acompañen en las habilidades tecnológicas y las empresas “debemos facilitarle la formación a los abogados”.

Para terminar, Adolfo Silva, jefe de docencia y codirector del Legal Management Program para Latinoamérica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso de Chile señaló que “estamos viviendo un momento histórico y los servicios jurídicos no pueden quedar fuera porque son esenciales”.

“La tecnología va a abrir espacios nuevos para ejercer la profesión con nuevas habilidades”, aseguró. Así, aportó que el rol del abogado del futuro pasará por trabajar día a día con “abogados especializados en big data o abogados ingenieros especializados en procesos y se van a ir cerrando otros perfiles. Lo que no agregue valor está totalmente amenazado”. “Hay que informarse y hay que atreverse”, concluyó.

Igualdad y diversidad en el sector legal: ¿Por qué todos debemos comprometernos?

El tercer y último panel, moderado por María Sol Rubio, socia en Chile de Gericó Associates, abordó uno de los grandes talones de Aquiles de las firmas en Latinoamérica: la igualdad y la diversidad.

Mabel Ahumada, socia del área de competencia y regulación económica de FerradaNehme en Chile recordaba que “en América Latina hay una carga cultural importante que hace que las mujeres sigamos subrepresentadas en las firmas legales”. Así, la experta contaba los múltiples beneficios que trae a los equipos integrar la igualdad y diversidad: “Aporta creatividad e innovación para solucionar los problemas de los clientes. Las personas más diversas son más felices, tienen un mayor compromiso con lo que hacen, disminuye el ausentismo laboral y retiene el talento por más tiempo ante la alta rotación en las firmas”.

Además, insta a las despachos a crear escalas de remuneraciones objetivas que minimicen la brecha salarial y que se integren en sus políticas de evaluaciones, no solo los méritos, sino también elementos relevantes como el liderazgo o la iniciativa a la hora de formar a los más jóvenes.

Paula Samper, directora del grupo de Derecho Inmobiliario y Probono de Gómez-Pinzón Abogados en Colombia, celebra que los clientes reclamen, cada vez más, igualdad y diversidad a las firmas, al igual que los jóvenes “que ya no se creen esos discursos llenos de intenciones que no son reales”. “Si no se muestra el ejemplo desde la alta dirección, va a ser difícil retener el talento. Salvo por una pequeña mejoría en las firmas, en general, aún se trata de un discurso por la igualdad y no de una realidad”, lamentó.

Como acciones concretas, la abogada propone que los socios se sienten a definir unas políticas concretas, convencer a los escépticos y medir la percepción interna haciendo encuestas entre los abogados para ver cómo lo viven desde dentro. “Aconsejo a las firmas tener un Comité de inclusión y propongo que se extienda el permiso de paternidad a los abogados”, afirmó.

Gonzalo Smith, gerente corporativo de asuntos legales y gobernanza de Falabella, en Chile, afirmó con rotundidad que “no hay ni un solo motivo por el que no debamos estar abiertos al provecho de la totalidad del talento y es una muy mala política no generar los espacios para ello en las firmas”. “No existe nada en lo que los hombres aventajen a las mujeres como abogados y cualquier firma debería estar, por simple lógica, abierta a todo el talento disponible”, dijo.

Así, el experto puso el foco en la importancia de que los responsables de equipos creen un ambiente de trabajo que esté dotado de una neutralidad ambiental. “Es mucho más fácil trabajar la diversidad en equidad de género cuando el ambiente es diverso en otros sentidos”, señaló. Así, animó a integrar políticas novedosas de neutral género, también con el dress code.

Cuando se le pregunta a María Paz Cerda, vicepresidenta de asuntos legales de AES Andes en Chile, por qué deben las firmas comprometerse con esta causa afirma sin dudarlo que “la igualdad es justicia” y lamenta que la realidad en Latinoamérica esté lejos. “Tenemos que ser muy proactivos en la edad, nos centramos en los jóvenes, pero hay que ver la diversidad también desde la edad porque es súper valioso”, añadió. Así, la experta aconsejó a las candidatas que, cuando postulan a un trabajo, “saquen lo bueno de la diversidad, y no lo saquen como un pero”.

Por último, la abogada instó a las firmas de abogados a medir los resultados de sus acciones para comprobar si se materializan los avances en igualdad y diversidad.

Verónica Arbulú, gerente de asuntos legales y comunicación externa en Statkraft de Perú, destacó la importancia de relacionar la apuesta por la igualdad como un arma muy potente de desarrollo de negocio: “La diversidad trae innovación, rentabilidad y atracción de talento y clientes”. Así, hace un llamamiento a las empresas, clientes de las firmas, que como en su caso, exigen a los despachos equipos diversos. “En Perú, la mayoría de socios son hombres y si las empresas les pedimos equipos diversos, se esforzarán en tenerlos. Las empresas somos agentes de cambio”, sentenció.

Además, uno de los grandes asuntos pendientes en cuanto a igualdad en las firmas es que el proceso de reclutamiento evite sesgos de género. “Los hombres postulan cuando cumplen con el 60% de la convocatoria y las mujeres si no cumplen el 100%, no postulan”, explica la experta, que anima a utilizar en las convocatorias un lenguaje inclusivo, crear una lista de preguntas prohibidas, y que se diga abiertamente que se trabaja con diversidad e igualdad en los procesos de selección. En este sentido, María Sol Rubio, añadió que, por ejemplo en Reino Unido, está prohibido en el CV poner la foto, sexo o género y domicilio del candidato para eludir que haya el mínimo sesgo posible y así evitar preguntas que no se deben hacer. “Se podría denunciar a la empresa y en Latinoamérica aún estamos lejos de esto”, concluyó.